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Hoy en día no es difícil escuchar de boca de los
Lamas del Tíbet la existencia de este enclave,
fundado en el pasado por "los Maestros del
Cosmos" con el objetivo de contrarrestar la
influencia de la oscuridad en el mundo, y
constituir un foco de luz e información
destinado al hombre del futuro que deberá
reestablecer el orden perdido entre el Cielo y
la Tierra.
Con el paso del tiempo Valiéndose de su avanzada
tecnología, y de un poderoso disco dorado que
construyeron con elementos de la Tierra y de sus
propios mundos, lograron "leer" del denominado
Registro Akáshico (que no sería nada más que el
cinturón magnético de Van Allen) la historia y
origen de nuestro planeta, así como el posible
futuro del mismo como una consecuencia lógica de
todo cuanto había ocurrido. Esta información es
llamada "El Libro de los de las Vestiduras
Blancas", aunque realmente se trata de una
suerte de biblioteca cósmica que consiste en
extraños cristales de roca y planchas metálicas
con ideogramas. Esta información, en su momento,
será revelada para que el ser humano escuche su
verdadero pasado y origen, comprenda su
presente, y sobre esta base construya un futuro
de paz y armonía en la Tierra de la mano de
otras civilizaciones del Universo.
Luego de los 32 Maestros extraterrestres que
vinieron al desierto de Gobi, aproximadamente
hace unos 12.000 años, continuó lo que podríamos
denominar la "segunda generación" de la
Hermandad Blanca, esta vez compuesta por
sobrevivientes de la Atlántida que se habían
establecido en refugios subterráneos en diversas
partes del mundo.
Actualmente, los descendientes de aquellos que
sobrevivieron a la destrucción del mundo perdido
de Platón, aún continúan viviendo en el mundo
subterráneo, custodiando y protegiendo los
archivos que hablan del "conocimiento invisible"
reservado para la humanidad.
Paititi o El Dorado, en las misteriosas selvas
del Perú; Monte Shasta en California; la Sierra
del Roncador en el Mato Grosso brasileño; las
Cavernas del Alto Egipto o el Lago Titicaca en
el altiplano peruano-boliviano, son algunos de
los puntos más poderosos que evocan el mundo
secreto de los Guardianes del Conocimiento
Eterno.
Un amanecer destellante
La Hermandad Blanca está en el corazón de cada
caminante; en cada rastro de polvo en las
sandalias del monje silencioso; en el amanecer
destellante y en fulgor de las estrellas de la
noche; es pues el llamado de los siglos, el
tiempo sin tiempo, la clave del despertar de la
Humanidad.
Pero, ¿quiénes son aquellos Maestros? ¿Cómo
viven en sus mundos intraterrenos? ¿Por qué su
empeño en ayudar al ser humano en su tránsito a
niveles superiores de consciencia? ¿Qué
significa aquel Disco Solar y la información que
en sus mundos custodian? Y sobre todo: ¿Nosotros
seremos ellos?..
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