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Proyección de Video el día Martes 13 Febrero a las 7:40
p.m. Esta Traducida al idioma español
Título:
¿Y TÚ QUÉ SABES? Género: Documental
Título Original:
What the bleep do we know?
Nacionalidad:
Estados Unidos
Director:
William Arntz, Betsy
Chasse, Mark Vicente
Calificación:
Todos los públicos
Año de Producción:
2004 Duración: 109
min.
Idioma: Inglés
- Español
Sinopsis:
¿Por qué seguimos cometiendo los mismos errores?
¿Por qué seguimos relacionándonos con el mismo tipo de
gente?
¿Por qué seguimos teniendo el mismo trabajo?
En este infinito mar de potencial que nos rodea, ¿cómo
podemos seguir creando el mismo tipo de realidades?
¿Es posible que estemos tan condicionados por nuestro
día a día, tan condicionados en la manera en que
creamos nuestras vidas que nos acogemos a la idea de que
no tenemos control de todo esto en absoluto? Con ¿Y tú
qué sabes? descubriremos que en el momento que podamos
explicarnos lo que está ocurriendo dentro de nosotros,
seremos capaces de cambiar lo que sucede a nuestro
alrededor.
Siguiendo la historia de Amanda (Marlee Matlin), la
película se sumerge en el fantástico mundo de Alicia en
el País de las Maravillas con sus encuentros casuales y
sus fenómenos inexplicables. Ya que su vida empieza a
desmoronarse, Amanda se va dando cada vez más cuenta del
incierto mundo que se esconde tras lo que consideramos
nuestra realidad. A través de este viaje, Amanda
descubre que mirar dentro de este mundo, en lugar de
simplemente observarlo, hará que su vida no vuelva a ser
la misma.
SOBRE LA PELÍCULA
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Qué debemos hacer?
¿A dónde vamos? ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué es la
realidad? Estas son preguntas que plantean cómo
percibimos el mundo, si existe diferencia entre cómo
percibimos al mundo y cómo es realmente. Cada época,
cada generación, tiene sus ideas preconcebidas: que el
mundo es plano, que es redondo...
Hay cientos de suposiciones veladas, cosas que damos por
hecho y que pueden o no ser verdad. Casi siempre, la
historia revela que esas cosas son falsas. Si nos
guiamos por la historia, mucho de lo que asumimos sobre
el mundo es sencillamente falso. El cerebro procesa 400
mil millones de bits de información por segundo, aunque
sólo estamos conscientes de 2 mil. Esos 2 mil bits de
información sólo se refieren al medio ambiente, a
nuestro cuerpo y al tiempo. Vivimos en un mundo en el
que sólo vemos la punta del iceberg.
Se
ha visto en experimentos científicos que si se examina
el cerebro de una persona mediante tomografías o
técnicas computadas y se le pide que mire un objeto, al
mirarlo se iluminan ciertas áreas del cerebro. Luego se
le pide que cierre los ojos y que imagine el mismo
objeto. Cuando lo imagina, se iluminan las mismas áreas
del cerebro, como si lo estuviera viendo realmente. Esto
hizo que los científicos se preguntaran: "¿Quién ve?"
Copiamos patrones que ya tenemos dentro debido al
condicionamiento. Una magnífica historia, es que cuando
llegaron las naves de Colón a las islas del Caribe, los
indios americanos no pudieron verlas, pues nunca habían
visto nada parecido. No podían verlas. Cuando la flota
de Colón apareció en el Caribe, ningún nativo podía ver
las naves. Aunque estaban en el horizonte. No las veían
porque su cerebro no tenía el conocimiento ni la
experiencia de lo que era una carabela. Sin embargo, un
chaman empezó a notar que se forman ondas en el mar,
pero no veía ningún barco, y se preguntó cuál era la
causa de ese efecto. Todos los días miraba y observaba.
Hasta que un día, consiguió ver las naves. Y cuando las
vio, les dijo a todos que allí había naves. Y como todos
le creían y confiaban en él, también vieron las naves.
Siempre percibimos las cosas una vez las refleja el
espejo de la memoria. Así que aún estamos limitados por
lo que llega al cerebro humano, que nos deja ver y
percibir lo que hacemos.
Los científicos siempre han considerado la materia como
la máxima expresión de lo que es estático y
predecible. De todo el espacio que hay dentro de los
átomos y moléculas, las partículas son una mínima parte
del volumen de ese átomo o molécula. Las partículas
fundamentales. El resto es vacío. Parece ser que las
partículas aparecen y desaparecen todo el tiempo. ¿A
dónde van cuando no están aquí?
Más bien hay que reconocer que incluso el mundo material
que nos rodea, las sillas, mesas, cuartos, alfombras,
hasta la cámara, no son más que movimientos posibles de
la conciencia. Y yo elijo en cada momento uno de esos
movimientos para que mi experiencia real se manifieste.
La física cuántica lo dice muy claramente. Según
Heisenberg, codescubridor de la física cuántica, los
átomos no son cosas; sólo son tendencias. La física
cuántica sólo calcula posibilidades. Pero si aceptamos
esto, en seguida nos preguntamos: ¿Quién o qué elige de
estas posibilidades aquella que será la experiencia
misma?
Cuando piensas en las cosas, haces que la realidad sea
más concreta de lo que es. Por eso nos atoramos. Nos
atascamos en la misma realidad de siempre. Pues si la
realidad es concreta, es obvio que yo soy
insignificante; en verdad no puedo cambiarla. Pero si la
realidad es una posibilidad de la mente, de la
conciencia misma, enseguida surge la pregunta, ¿cómo
puedo cambiarla? ¿Cómo la puedo mejorar?
¿Cómo la hago más feliz? ¿Ves cómo expandimos nuestra
propia imagen? Según el pensar viejo, no puedo cambiar
nada, pues no cuento para nada. La realidad ya existe.
Son objetos materiales con su propio rumbo regidos por
leyes deterministas. Y las matemáticas determinan lo que
harán en una situación dada. Yo, la experiencia, no
cuento en absoluto. En la nueva visión las matemáticas
nos brindan las posibilidades que pueden asumir todos
estos movimientos.
Cuando el cerebro dispara sus pensamientos, el panorama
se parece a una nube de tormenta. El cerebro
parece una tormenta cuando formula un pensamiento. Nadie
ha visto nunca el pensamiento. Lo que ve la
neurofísica es una tormenta que arrecia en distintos
cuadrantes del cerebro. El cerebro está hecho de
pequeñas células nerviosas llamadas neuronas. Las
neuronas tienen pequeñas ramas que se estiran y conectan
con otras neuronas para formar una red neuronal.
En cada lugar donde se conectan se incuba un pensamiento
o un recuerdo. El cerebro construye sus conceptos
mediante la Ley de Memoria Asociativa. Las ideas,
pensamientos y sentimientos se construyen e
interconectan en esta red neuronal. El concepto y el
sentimiento del amor, por ejemplo, se almacena en esta
gran red neuronal, pero construimos el concepto del amor
a partir de muchas ideas diferentes. Algunas personas
conectan el amor con la decepción. Cuando piensan en el
amor, experimentan el recuerdo del dolor, la pena, el
enojo e incluso la ira. La ira puede estar ligada al
dolor, que puede estar ligado a una persona concreta,
que a su vez se conecta con el amor.
Construimos modelos de cómo vemos al mundo fuera de
nosotros. Y cuanta más información tenemos, más
refinamos nuestro modelo según corresponda. Lo que
hacemos es contarnos una historia de lo que es el mundo
exterior. La información que procesamos, los datos que
tomamos del entorno siempre están coloreados por las
experiencias que hemos tenido, y por nuestra respuesta
emocional ante los mismos.
¿Quién está al mando cuando controlamos nuestras
emociones o respondemos a ellas?
Sabemos fisiológicamente que las células nerviosas que
se disparan entre sí se conectan entre sí. Si algo se
practica repetidamente, las células nerviosas establecen
una relación a largo plazo. Si te enfadas a diario, si
te frustras a diario, si sufres a diario, Si encuentras
motivo para el victimismo en tu vida, reconectas y
reintegras esa red neuronal a diario. Las emociones
están diseñadas para reforzar algo químicamente en la
memoria a largo plazo. Por eso las tenemos.
Las emociones no son más que sustancias químicas
impresas holográficamente. Hay una zona del cerebro
llamada el hipotálamo. El hipotálamo es como una
minifábrica. Allí se fabrican ciertas sustancias
químicas que corresponden a ciertas emociones que
experimentamos. Hay sustancias químicas para la ira y
para la tristeza. Hay sustancias para el victimismo. Hay
sustancias para la lujuria. Hay una sustancia química
para cada estado emocional que experimentamos. La
mayoría de la gente no entiende que su adicción a las
emociones no es sólo adicción psicológica, también es
bioquímica. Piensa en esto. La heroína y nuestros
químicos emocionales usan los mismos receptores en las
células. En general, la psiquiatría no le da a la gente
la suficiente libertad de acción.
Muchos problemas que son tildados de "psicológicos" se
deben a que la persona tomó una pésima decisión. Y hay
que enseñarle a tomar otras. Si las personas comunes en
el mundo, consideran su vida aburrida y poco
estimulante, es porque no han intentado obtener
conocimiento e información estimulantes. Están tan
hipnotizados por su entorno, por la prensa, la
televisión, y por los que viven y crean ideales que
todos se esfuerzan en seguir y que nadie puede alcanzar
en cuanto a la apariencia física, la belleza y la
valentía, que son ilusiones, que la mayoría se rinde y
vive en la mediocridad. Y viven esa vida y quizá el
deseo del alma nunca aflore realmente. Entonces desean
ser otra cosa. Pero si eso aflora, y se preguntan si hay
algo más... O ¿por qué estoy aquí? ¿Cuál es el sentido
de la vida? ¿A dónde voy? ¿Qué pasa cuando muero? Se
hacen estas preguntas y empiezan a jugar y a interactuar
con la idea de que quizá tengan una crisis nerviosa.
Y
en realidad son sus viejos conceptos de cómo ven su vida
en el mundo que se empiezan a derrumbar.
Estamos en un terreno totalmente nuevo de nuestro
cerebro. Y como estamos en un nuevo terreno, estamos
reestructurando el cerebro, reconectándonos a un nuevo
concepto, que al final nos transforma totalmente. Si
cambio mis ideas, ¿cambiarán mis decisiones? Y si cambio
mis decisiones, ¿cambiará mi vida?
Fuente:
http://www.cines-verdi.com/
Página web oficial: http://www.whatthebleep.com/
WHAT
THE BLEEP DO WE KNOW?
Es
un nuevo tipo de filme. Es parte documental, parte
historia y parte efectos visuales y animaciones
elaborados e inspiradores.
La
protagonista, Amanda, ella se ve literalmente zambullida
dentro de una espiral de eventos caóticos, mientras los
personajes con los que se encuentra en esta odisea,
revelan el conocimiento más profundo y escondido que
ella ni siquiera sabe que pidió. Como todo héroe, Amanda
es lanzada a la crisis, cuestionándose las premisas
fundamentales de su vida, que la realidad en la que ha
creído sobre lo que son los hombres, sobre cómo deberían
ser las relaciones con los demás, y cómo sus emociones
están afectando su trabajo, ¡no es para nada la
realidad!
Conforme Amanda aprende a relajarse dentro de la
experiencia, ella conquista sus miedos, adquiere
sabiduría y obtiene las claves de los grandes secretos
de las edades, todo de la forma más entretenida. Ya no
es entonces la víctima de las circunstancias, sino que
esté en camino de ser la fuerza creativa en su vida. Su
vida nunca será la misma.
El
filme emplea la animación para lograr el conocimiento
radical que la ciencia moderna ha descubierto en años
recientes. Secuencias cinemáticas poderosas exploran el
funcionamiento interno del cerebro humano. Extrañas
animaciones nos introducen a la pequeña forma de
conciencia en el cuerpo, la célula. Efectos visuales
deslumbrantes refuerzan el mensaje del filme en una
forma excitante y poderosa. Hechas con humor, precisión
e irreverencia, estas escenas son sólo parte de lo que
hace único este film en la historia del cine, y un éxito
de taquilla.
La
película nos plantea:
EL
CAMBIO DE PARADIGMA ¿Qué es un paradigma? ¿Cómo cambian
los paradigmas? ¿Cómo sabemos qué sabemos? ¿Qué es la
verdad?
CREANDO NUESTROS DÍAS ¿Cómo creamos consciente nuestras
vidas? ¿Cuál es el poder de la intención? ¿Hay un orden
más profundo en el universo?
CURANDO EL PASADO ¿Cómo quedan las experiencias
conectadas en nuestros cerebros? ¿Cómo podemos
liberarnos de condicionamientos pasados? ¿Qué hace
posible sanación? El poder curativo del Amor |