|
PIRÁMIDES
La gigantesca
forma triangular de las pirámides se alza sobre
el horizonte del desierto egipcio desde hace el
doble de tiempo que la civilización cristiana.
Eso es para que os deis cuenta de lo viejas que
son. Fijaos que cuando nació Jesucristo las
pirámides tenían ya más de dos mil años de
antigüedad. De modo que resulta lógico que todo
el mundo las conozca y sepa cómo son; sin
embargo, no todos saben por qué tuvieron que
construirlas tan altas y grandes y, menos aún,
con esa forma tan peculiar.
Si querían
que el alma del faraón llegara al cielo , lo
mejor que podían hacer era ¡construirle una
escalera! De modo que entre el arquitecto
Imhotep y el faraón Djoser se inventaron las
pirámides escalonadas. Sin embargo, ese tipo de
edificios se construyó sólo durante la III
Dinastía. No es que los faraones de las
dinastías posteriores ya no quisieran subir al
cielo ¡claro que querían! Lo que pasa es que
preferían hacerlo de otro modo, un poco más
sofisticado.
En Egipto las
nubes no son algo muy habitual; pero, de vez en
cuando, el cielo se cubre y oculta el brillo de
Ra. No por mucho tiempo, es cierto, puesto que
casi en seguida un rayo de luz atraviesa las
nubes y Ra ilumina de nuevo la tierra. Parece un
triángulo. Es la siguiente pista de nuestro
pequeño misterio. Los triángulos de luz son
planos y las pirámides tienen cuatro lados.
Hace miles de
años cayó en el desierto egipcio un meteorito
que chocó contra la tierra y que los sacerdotes
egipcios recogieron y adoraron como si fuera un
objeto procedente del propio dios sol. A ese
meteorito, que tenía forma de cono (como un
cucurucho puesto del revés) le pusieron el
nombre de Piedra benben. Los egipcios creían que
era un objeto cargado con mucha magia, por lo
que lo adoraban en el templo de Ra, situado en
Heliópolis.
|