|
MUSICOTERAPIA-AROMATERAPIA
La musicoterapia tiene su
origen en la noche de los tiempos. Los primeros musicoterapeutas son
los chamanes, médicos brujos tribales quienes comienzan a utilizar
cánticos, salmodias, susurros y estructuras rítmicas repetitivas
para inducir estados de conciencia a nivel colectivo con fines
catárticos y religiosos. Se tienen evidencias del uso ritual de la
música en casi todas las grandes culturas de la antigüedad. Los
griegos y los egipcios nos cuentan acerca de los efectos
psicológicos de diferentes escalas y modos musicales. De la misma
manera, hindúes, chinos y japoneses antiguos, reconocen en sus
razas y modos pentatónicos, estructuras musicales aplicables a
diversas actividades y estados de ánimo. A partir de tales
tradiciones, durante el presente siglo se ha sistematizado el
estudio de los efectos psicológicos y orgánicos de la música y se
ha reconocido a la musicoterapia como vertiente terapéutica de
valor concreto.
La medicina propende por
prevenir antes que curar, pero nosotros distamos de ese modelo de
vida que se anticipa a los eventos. ¿Cuándo fue la última vez que
alguno de nosotros se sentó en un sillón solo para cerrar los
ojos, respirar profundo, descansar, liberar el estrés, escuchar una
pieza musical tranquila y simplemente dejar que su sosiego nos
brindara unos minutos de felicidad?. Pues bien, eso que tal vez haya
sido experimentado por algunos, no es simplemente el resultado de un
gusto de antaño por las melodías, sino que actualmente es un reto
de la medicina moderna, documentado y probado con evidencia
científica.
Los alcances de la música como
terapia, han trascendido fronteras, idiomas, ideologías y hasta
especies. Los chinos poseen innumerables álbumes musicales con
títulos como: Estreñimiento, Insomnio, Hígado, Corazón, etc. El
origen de estos nombres obedece a patologías para las que, como
tratamiento, son creadas estas piezas musicales o los órganos hacia
los cuales va dirigida la acción de las mismas. Por otro lado
prescriben algunas piezas de la música clásica y romántica para
patologías específicas, por ejemplo, para las cefaleas y migrañas
sugieren La Canción de la Primavera de F. Mendelhsohn, Humoresque
de A. Dvorak o incluso una dosis de Un americano en París de G.
Gershwin. Aunque suene increíble, en monasterios de Bretaña, los
monjes tocan música a los animales a su cargo y han encontrado que
las vacas a las que se les pone a escuchar a Mozart dan más leche.
Esto no es nada nuevo, siempre se ha dicho que la buena música es
capaz de sensibilizarnos hacia la magnificencia del universo que
Dios creó, un universo donde existen cosas efímeras, pero también
cosas eternas; cosas esenciales y superficiales. Nada de extraño
tiene que la música haya estado unida a la palabra en el comienzo
del mundo.
¿Qué es la
musicoterapia?
La musicoterapia hace uso de
sonidos, trozos musicales y estructuras rítmicas para conseguir
diferentes resultados terapéuticos directos e indirectos a nivel
psicológico, psicomotriz, orgánico y energético. Dentro del marco
general de la musicoterapia existen muchas tendencias, escuelas y
direcciones de aplicación. Existe por ejemplo, la musicoterapia
ambiental, encargada de diseñar espacios sonoros amables,
acogedores y tranquilizantes en salas hospitalarias y lugares de
concentración pública. Existe la MIT (Terapia de Entonación
Melódica), desarrollada en el hospital de veteranos de Boston,
importante centro de investigación neuropsicológica, para ayudar a
recuperar el habla a enfermos que por causas diferentes (tumorales,
circulatorias), la han perdido. A nivel de estimulación psicomotriz
temprana y dentro de los programas educativos regulares y
especiales, se utiliza ampliamente la musicoterapia como
facilitadora del aprendizaje e inductora de la coordinación. Hay
una clase de musicoterapia más sutil, que utiliza tonos puros,
frecuencias particulares que hacen parte de un código específico
de información que estimula puntos o zonas del cuerpo físico o del
campo energético humano para equilibrar funciones orgánicas o
psicológicas concretas.
¿Por qué la música es
capaz de curar?
Quizás en alguna oportunidad
de nuestras vidas hemos podido sentir cómo una pieza musical nos
puede traer un precioso recuerdo de nuestras vidas y hacernos sentir
mejor, o tal vez hemos tarareado a nuestros hijos alguna escueta
melodía para calmarlos o dormirlos, o aún en nuestros momentos de
soledad, de euforia o de depresión, una canción ha sido nuestra
cómplice y compañera. Pero lejos de esta apreciación un tanto
subjetiva, existe amplia documentación científica y estudios bien
elaborados que dan soporte a esta nueva arma dentro del tratamiento
de enfermedades. Para entender por qué la música en general puede
curar, uno debe comprender el sonido y su efecto sobre la materia
física. En Cymantics, Hans Jenny, un ingeniero y doctor suizo ha
descrito cómo el sonido interactúa con la materia, él demuestra
que intrincadas figuras geométricas pueden ser formadas por el
sonido. Por ejemplo, Jenny ha creado vibraciones en cristales con
impulsos eléctricos y transmitido las vibraciones a un medio como
un platillo o un cordel. El también ha producido figuras oscilantes
en líquidos y gases.
Las formas y figuras que pueden
ser creadas mediante el sonido son infinitas y pueden ser variadas
simplemente cambiando el tono, la armónica y el material que vibra.
Los sonidos vibrantes forman patrones y crean campos de energía de
resonancia y movimiento en el espacio circundante. Nosotros
absorbemos estas energías y ellas sutilmente alteran nuestra
respiración, pulso, presión arterial, tensión muscular,
temperatura de la piel y otros patrones rítmicos internos.
¿En qué se basa la
musicoterapia?
Ha sido evidenciado
experimentalmente que la música y sus componentes fundamentales
(Estructuras rítmicas, escalas, tonos, etc), producen patrones de
actividad eléctrica cerebral coherente. Ello se traduce en una
mayor eficacia a nivel del funcionamiento del cerebro no sólo como
rector de los procesos cognitivos sino también como regulador de
las funciones vegetativas del organismo. Las medicinas
vibracionales, han recalcado la importancia de la información
electromagnética y su utilización como lenguaje terapéutico
dentro del sistema orgánico. Los sonidos son frecuencias
electromagnéticas susceptibles de ser utilizadas de manera análoga
ala que son utilizados los colores en la cromoterapia.
¿En qué nos puede ayudar
la musicoterapia?
Uno de los usos cotidianos más
simples y difundidos de la musicoterapia es la regulación del
estado de ánimo. Utilizamos trozos musicales para alegrarnos en la
depresión o para calmarnos en medio de estados de excitación
producidos por la rabia, el estrés o el temor. También podemos
utilizar trozos musicales para mejorar el aprendizaje, ejercicios
rítmicos para mejorar la coordinación y la resistencia física. La
música, bien empleada, puede facilitar el contacto con bloqueos
emocionales concretos y producir la catarsis necesaria para la
resolución del conflicto. Dentro del espectro de la sintergética y
las terapias vibracionales, puede ser fundamental el uso del sonido
puro o de acordes armónicos o inarmónicos para la movilización de
energías particulares con efectos orgánicos concretos.
Música y
respiración
La respiración es ante todo un
proceso rítmico. El patrón general humano es de 25 a 35
respiraciones por minuto (aunque para algunos autores sea menos de
20). Un promedio bajo, profundo y sostenido contribuye a calmar,
controlar emociones, estimular el pensamiento y generar un mejor
metabolismo del cuerpo. Al contrario, una respiración rápida nos
puede llevar a pensamientos dispersos, conductas impulsivas, a
cometer errores y sufrir accidentes. Así, música de altos niveles,
más de 60 "golpes" por minuto, produce malos efectos, de
la misma manera en que una dieta desordenada produce mala salud.
Música y presión arterial. El
corazón humano está particularmente sintonizado con la música,
así las pulsaciones responden a todas las variables musicales como:
frecuencia, tiempo y volumen. De tal manera que un ritmo rápido
hace rápido el palpitar y uno lento lo enlentece. Por ello los
ritmos lentos crean menos tensión y estrés, calmando la mente y
ayudando al cuerpo a "ayudarse a si mismo". La música es
pues un calmante natural. Pero lo opuesto también es cierto: ritmos
fuertes pueden energizarnos y activarnos casi hasta el daño
físico. Un reporte de la Universidad del Sur de California, EUA,
sobre la presión sanguínea llevado a cabo por el Dr. Shirley
Thompson reporta que excesivo ruido, como el creado por la música
rock, altera hasta un 10% la presión arterial. Aunque aún no está
bien entendido como es el mecanismo, si se sabe que dos potentes
hormonas, la adrenalina y la noradrenalina, son las responsables.
Música, tensión y
coordinación muscular. El tono y la flexibilidad del sistema
muscular es poderosamente influenciado por el tono, el sonido y la
vibración musical, tal como fue demostrado por el profesor Olav
Skilie en Noruega. La música con frecuencias entre 40-66 hertz,
reduce la tensión muscular y relaja a los niños. Hoy en día este
efecto se conoce como Terapia Vibroacústica, de gran poder curativo
en procesos de dolores musculares.
Música y temperatura corporal.
La música alta o ruidosa puede elevar en varios grados la
temperatura corporal mientras que la suave y de cadencioso ritmo,
puede diminuirla.
Música y endorfinas. Las
endorfinas, los sedantes naturales del cerebro, son hoy en día una
de las sustancias más estudiadas por la bioquímica moderna. El
Centro de Investigaciones de Stanford California, encontró que la
euforia experimentada mientras escuchaban música los sujetos de
estudio y la "sanación química" creada por el gozo y las
emociones producidas por la riqueza musical de ciertas piezas de
películas, cantos religiosos y cuartetos, produjeron estados de
anestesia al dolor y mejoraron el sistema inmune. Estos experimentos
también hallaron que las inyecciones de Naloxona, una droga
bloqueadora de las endorfinas, interrumpía la sensación
tranquilizante de escuchar música.
Música y la función
inmunológica. Un estudio de la Universidad del Estado de Michigan
reportó que escuchar 15 minutos de música, incrementaba los
niveles de Interleukina 1 en la sangre de 12,5 a 14%. Las interleukinas son sustancias que aparecen en la adecuada respuesta
del sistema inmune.
El "Efecto Mozart".
Mucho se especula actualmente acerca de una reacción conocida como
el Efecto Mozart, sin embargo y a pesar de la múltiple propaganda
que se ve y se escucha, no es claro para muchos en que consiste,
para que sirve, por qué sirve o los verdaderos alcances de este
fenómeno. El poder de la música de Mozart obtuvo la atención del
público a través de una investigación innovadora desarrollada en
la Universidad de California hacia mediados de los noventas. En el
centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en Irvine un
equipo de búsqueda empezó a evaluar los efectos de Mozart en
estudiantes de colegio y niños. Frances H. Rauscher, Ph.D. y sus
colegas condujeron un estudio en el cual treinta y seis estudiantes
no graduados del departamento de psicología alcanzaron entre 8 y 9
puntos más en el Spatial IQ Test (parte de la escala de
inteligencia Standford-Binet) después de escuchar por 10 minutos la
Sonata para dos pianos en D Mayor (K.448) de Mozart.
La música de Mozart puede
"calentar el cerebro", sugiere Gordon Shaw, un médico
teórico y uno de los investigadores de Irvine. El sospecha que esta
música compleja facilita ciertos patrones de complejos neuronales
envueltos en altas actividades cerebrales como las matemáticas y la
lógica. Por otro lado, los científicos proponen que escuchar
Mozart ayuda a "organizar" los patrones de descarga de las
neuronas en la corteza cerebral, especialmente fortaleciendo los
procesos creativos del hemisferio derecho asociados con razonamiento
espacial temporal. El escuchar música, concluyen ellos, actúa como
un ejercicio para facilitar las operaciones asociadas con funciones
cerebrales elevadas.
En 1998, en Silver Springs,
Maryland, se fundó como resultado de la unificación de la
Asociación para la Terapia con Música (fundada en 1971) y la
Asociación Nacional para la Terapia Musical (fundada en 1950), la
Asociación Americana para la Terapia Musical cuya misión es
promover la conciencia pública de los beneficios del tratamiento
con música y aumentar el acceso de las personas a la música de
calidad. Esta entidad prepara a especialistas en el área con
idoneidad como terapeutas de la misma forma en que existen
profesionales en terapia física y ocupacional. Poseen no solo un
soporte científico amplio, sino además el apoyo gubernamental y
una credibilidad social aunada por los resultados de su trabajo.
En múltiples lugares y con
mayor intensidad, el auge de la música como terapia adyuvante o
alternativa en el manejo de numerosas entidades patológicas ha
superado fronteras y posicionado su valor entre todos nosotros, de
ello deriva mi interés de propender bienestar a muchas personas con
la selecciones musicales que pongo a su consideración.
AROMATERAPIA
Los aromas indudablemente que juegan un
papel muy importante en el desarrollo de todas las especies, es
parte de un mundo interrelacionado del cual todos formamos parte.
Por ejemplo: algunas plantas dependen de las aves o insectos para su
polinización de tal manera que sin estas sería imposible su
preservación y los insectos o aves participan en esta danza por la
vida por los perfumes de las flores de estas plantas.
Un buen aroma es sinónimo de mayor clase,
belleza, limpieza, armonía. Un buen aroma puede atraer la fortuna o
el buen chi desde el punto de vista de feng shui. Alejandro Magno
mandó a sembrar gran parte de su imperio con Romero por las
cualidades aromáticas y místicas de esta planta.
Nos alejamos de los malos olores tanto por
el lugar como de los objetos o personas que lo llevan, nos causa
repulsión o sobresaturación nerviosa. En cambio un buen perfume
nos alegra, nos da placer, energía, atracción.
Los perfumes, los aromas, indudablemente
que tienen mucha importancia en nuestras vidas. Hipócrates en la
antigüedad mencionaba: "El camino de la salud es tener un baño
aromático y un masaje con esencias cada día". Todos los
Continentes han utilizado las fragancias tanto por sus cualidades
mágicas como seductoras y la salud. En muchas ocasiones los
perfumes eran tan cotizados como el oro y las piedras preciosas,
aún hoy existen perfumes de muy alto precio.
La aromaterapia es una ciencia que tiene un
buen sustento a tal punto que la Organización Panamericana de la
Salud presentó recientemente en Diciembre del 2,000 los resultados
de un estudio de costo y efectividad realizado sobre 340 pacientes
durante los últimos tres años, encontrándose que los tratamientos
complementarios o naturales dentro del cual se encuentra aprobado la
aromaterapia, presentan mejoras de hasta el 63 % de efectividad
mayor, de las personas tratadas con sólo medicina química.
La aromaterapia consiste en sólo inhalar
los perfumes ya sea en esencias esenciales o directamente de las
flores o plantas. Si las esencias se ingieren forma parte de la
terapia de flores de Bach que difundimos en otra sección de esta
misma WEB; si se aplica a la piel se trata de baños de flores o
aceites esenciales que son también estudiados por las flores de
Bach y otras corrientes de medicina natural. La aromaterapia
consiste sólo en la inhalación de perfumes.
Existen varios niveles de aplicación ya
sea con inhalaciones fuertes o normales. Las inhalaciones fuertes
son parte del camino del tantra o mágico y que no tratamos en este
mini curso.
La aromaterapia no es aplicable a todas las
enfermedades y para ejemplo podemos ver las especificaciones de
algunos olores en la parte izquierda. Sus efectos comprobados son
para casos de nerviosismo, estrés, ansiedad, insomnio, depresión,
dolores musculares diversos, obsesiones, traumas, sexualidad,
energetización, etc.
|
JAZMÍN |
Problemas
nerviosos, estrés, agotamiento. |
|
EUCALIPTO |
Tiene
propiedades antisépticas y combate los gérmenes presentes en
el aire.
Alivia la congestión nasal |
|
MENTA |
Bueno para el
sistema respiratorio y la actividad cerebral e intelectual.
Despeja las vías respiratorias |
|
ROSAS |
Se las emplea
para el insomnio y a la vez para energetizar o frigidez,
dependiendo del origen del problema. Dolores pre menstruales,
estados depresivos |
|
ROMERO |
Para la fatiga
mental, dolores de cabeza y estómago |
|
LAVANDA |
Calmante y
relajante, específico para el insomnio y el estrés así como
la ansiedad |
|
SÁNDALO |
Protección y
armonización del aura. Energía para emprender nuevos
proyectos |
|
ILANG ILANG |
Para aumentar
la sensualidad. Afrodisíaco, antidepresivo |
|