|
ASTROLOGÍA
AQUÍ EL TEMA
DE LA ASTROLOGÍA PUEDE SER EXTENSO SIN EMBARGO
HAREMOS MENCIÓN DE LO QUE REALMENTE SIGNIFICA LA
ASTROLOGÍA Y LA QUE ENCONTRAMOS EN DIARIOS Y
REVISTAS, SON OPINIONES A NUESTRA MANERA DE VER
NO CIERTAS YA QUE DESPRESTIGIAN A LA REAL
CIENCIA-ARTE, APROX. EL 85% DE INFORMACIÓN
ESCRITA EXISTENTES SON RECETAS E INDICACIONES
SIN SENTIDO. LA ASTROLOGÍA ES LA BASE DE LA
COMPRENSIÓN Y LA LECTURA DEL COSMOS A FIN DE
TENER UN MAPA O BRÚJULA DE NUESTRO DESTINO Y
MISIÓN EN LA TIERRA. NO SABER ASTROLOGÍA ES COMO
IR CIEGO POR EL MUNDO.
La astrología y la astronomía son antiquísimas.
Sus raíces de origen bien pueden suponerse en
aquel primer gesto de asombro que debió hacer el
primer ser humano que levantó la cabeza y vio el
indefinido espacio en que brillaban incontables
astros existiendo evidencia en restos de hace
20,000 años en huesos de reno y mamut.
No son pocas
estas evidencias arqueológicas del interés o
curiosidad que algunas remotas civilizaciones
sintieron por desentrañar el misterio cósmico
que alumbraba sus miedos nocturnos. Obviamente,
las observaciones fueron directas, ‘con los
propios ojos’, debido a la incapacidad de
procurarse una mínima ayuda instrumental; y las
primitivas interpretaciones debieron ser muy
elementales y en concordancia con el incipiente
grado del desarrollo mental y el casi nulo grado
de evolución de conciencia.
El penoso
proceso de observación y de tosca interpretación
del significado que se atribuía a aquellas
remotísimas luces titilantes es probable que
hayan durado largas centurias antes de alcanzar
la concepción definitiva de su presunta o real
vinculación con el destino y avatares de los
seres humanos.
En todo caso,
los conocimientos así conseguidos, acumulados y
perfeccionados tan laboriosamente representan un
valioso compendio de la sabiduría inicial de la
especie humana, que los antiguos llamaron
Astrología o "ciencia celeste".
Hoy en día,
se subestima la valía y se menosprecia los
valores de arte y de ciencia que la Astrología
contiene, no obstante que sería injusto olvidar
el inestimable contingente de sus aportaciones a
la creación y desarrollo de la Astronomía, de la
que fue predecesora.
Cuenta una
anécdota que al burlarse públicamente de la
Astrología un presumido diletante, en presencia
de Newton, éste le respondió, sarcásticamente:
"Lamento discrepar con lo que usted,
temerariamente, afirma. Si nunca hubiese yo
tenido ocasión de observar la armonía perfecta
de los astros en movimiento tal vez habría caído
en el mismo error de los que están aplaudiendo
su ignorancia", tal fue Mr. Halley, famoso por
sus estudios sobre los cometas.
Algunas de
las críticas más punzantes tendentes a
desprestigiar a la Astrología empiezan por
definirla como ‘ciencia a medias’ y acaban
desconociendo su validez. Con esto se pretende
plantear la alternativa de elegir entre dos
extremos: que si realmente es una ciencia la
Astrología, entonces es una ciencia inacabada,
incompleta, superficial...; y que si ha perdido
vigencia, eso significa que ya no existe. De ahí
a calificarla de charlatanería pueril e inútil,
hay pocos pasos.
Probablemente, la mayor contribución al
desprestigio de esta "ciencia sagrada",
sobreviviente de la Antigüedad, debe haber sido
la vulgarización de los horóscopos en los medios
masivos, a los que generalmente se les reconoce
como la principal o única actividad de la
Astrología.
Hoy en todo
el mundo ha florecido el negocio de los
horóscopos a través de la prensa escrita,
audiovisual y cibernética. Ofrecidos como medio
inofensivo de entretener el ocio, o mitigar
supersticiones latentes, o influenciar
voluntades subliminalmente, o por los motivos
que fuera..., lo evidente es que los horóscopos
son un hecho social real, no imaginario; una
realidad presente en Oriente y Occidente y...
multitudinariamente aceptados por todas las
culturas y razas.
El error,
grave y lesivo, que ha contribuido al descrédito
parece haber sido el echar en un solo saco todos
estos variados intereses de mercado
irreverentemente mezclados con tradiciones tan
antiguas del acervo cultural de la Humanidad.
En 1927
Evangeline Adams publicó el best seller "Your
place in the sun" que marcó el punto de partida
para el renacimiento de la astrología en los
Estados Unidos, y desde allí al resto del mundo.
Tres años después Evangeline había hecho un
total de ciento cincuenta mil horóscopos por
encargo, y un año más tarde tenía una demanda de
cuatro mil en promedio diario.
No está en el
ánimo nuestro censurar los horóscopos elaborados
en serie que se distribuyen a través de los
medios masivos de comunicación. Sólo quisiéramos
señalar el desconocimiento flagrante, y la falta
de lógica, que descalifican su verosimilitud
cuando en un horóscopo se dispensan augurios
comunes, idénticos y válidos para todas las
personas que han nacido en determinado día, bajo
tal o cual signo zodiacal. ¿Todas ellas van a
ganar el primer premio de la lotería, o sufrir
un accidente de tránsito, o contraer nupcias,
o... ?
También es
oportuno que aquí señalemos que los estudios
astrológicos determinan la existencia, no de un
signo sino de tres y más signos astrológicos
regentes. Uno está dado por el tránsito del Sol
en la constelación correspondiente, otro por la
hora y minutos en que aconteció el nacimiento,
un tercero por la posición del Sol en la casa
astrológica, otro más por los planetas ubicados
en la primera casa, etc. Nuestro calendario es
solar, se rige por el tránsito del sol por una
zona inclinada respecto de su línea ecuatorial y
describiendo una colosal curva cerrada que hoy
la Astronomía denomina ‘eclíptica’ y en la
Antigüedad se la llamaba ‘Camino de Anu’,
flanqueado por los caminos de Enlil y Ea,
denominación hecha por los sacerdotes caldeos.
Es una franja de unos dieciséis grados de ancho
en la que existen doce constelaciones llamadas
zodiacales porque con ese término se quiso
significar ‘ronda de animales’. Otras
constelaciones se encuentran fuera de esta
franja y para la astrología cuentan de manera
diferente.
Especial
importancia se concede a la hora exacta del
nacimiento, debido a su relación con la
aplicación o fuerza energética de los signos
zodiacales. Es por la hora del nacimiento que se
subdivide los doce signos del Zodiaco en otras
tantas doce casas astrológicas, que se
superponen, numerándoselas correlativamente, y
cuyo significado principal es el siguiente:
Casa I: El
carácter, la infancia.
Casa II:
Finanzas, las condiciones monetarias.
Casa III:
Viajes cortos, inteligencia práctica, relaciones
con los hermanos.
Casa IV:
Hogar paterno, la patria, adquisición de
muebles.
Casa V:
Hijos, enamoramiento, arte.
Casa VI:
Trabajo, subalternos, servidumbre, salud...
(hasta la Casa XII)
Casa VII:
Matrimonio, socios, parejas, política, enemigos
declarados.
Casa VIII:
Energía interna, sexo, transmutación, magia,
esoterismo, muerte.
Casa IX:
Extranjero, filosofía, idiomas, estudios
superiores, viajes largos, religiosidad.
Casa X:
Posición social, política, profesión, rango,
honor.
Casa XI:
Amigos, protectores, círculos institucionales.
Casa XII:
Depresiones, encarcelamiento, soledad, enemigos
secretos, destierro, cosas ocultas.
¿Es una
ciencia la Astrología?
Definitivamente que sí; lo es desde la más
remota antigüedad. Cuenta con cálculos
matemáticos, observaciones experimentales y
leyes demostrables por la ciencia actual.
Esta ciencia
celeste es uno de los pilares en que se apoya el
desarrollo de la mística y la comprensión del
funcionamiento de la vida, el entendimiento de
los procesos evolutivos y de los estados de
conciencia.
El ser humano
puede llegar a ser perfecto, a escala y medida
de su propia capacidad de perfeccionamiento y no
de modelos que nada tienen que ver con el
potencial que cada uno de nosotros trae consigo
al nacer; no como un determinismo filosófico,
sino como una potencialidad a desarrollar.
Los
‘inevitables’ errores que todos cometemos en la
vida, el desperdicio de energía malgastada en
proyectos inútiles o actividades mal
encaminadas... se pueden soslayar o minimizar
mediante la sabiduría de la astrología.
¿Acaso no nos
sentimos deslumbrados ante el conocimiento del
genoma humano, esa grande hazaña científica de
la Medicina quizá la más trascendente en este
siglo? El mejor conocimiento de la función del
ADN (ácido desoxirribonucleico) y del mapa
completo de los miles de millones de genes de la
especie humana equivale, si se nos permite la
comparación, a disponer de un plano
arquitectónico similar al que se usa para
levantar un edificio físico, sólo que en este
caso es para construir el gran edificio de la
especie humana perfeccionada, saludable, exenta
de enfermedades .
Algo así es,
quizás, lo que pretendían los antiguos
astrólogos. Más o menos por ahí, con una
comparación desproporcionada pero práctica, van
nuestras explicaciones sobre la utilidad vigente
de la astrología. Si un aparejador o un albañil
deciden construir una pequeña vivienda, digamos
de sólo dos habitaciones, no es improbable que
puedan levantarla sin necesidad de planos y
cálculos previos. Pero si la vivienda es grande,
de muchas habitaciones, o si se tratase de
edificar un rascacielos o un gran puente, es
imposible prescindir del juego completo de
planos arquitectónicos y del asesoramiento y
concurso de profesionales especializados.
Tratándose de
la edificación de nuestra propia vida ¿es
deseable, legítimo, necesario... el
asesoramiento de las energías y sabiduría del
Cosmos? ¿Es una decisión correcta prescindir de
un plano de desarrollo evolutivo de nuestra
vida?
Todo depende
de lo que queramos hacer de nuestras vidas:
¿construir una pequeña casa o el gran edificio
de nuestra evolución superior? La decisión es
sólo nuestra.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS SIGNOS:
Antes que nada, es necesario reiterar que nadie
pertenece a determinado signo en exclusividad,
todos tenemos de varios signos y eso ya lo hemos
especificado en los párrafos precedentes, por
ello estas características son elementos
componentes de la interpretación. Para
interpretar un horóscopo se tiene que hacer la
conjugación de cuatro factores principales y su
integración da los resultados o predisposiciones
de cada persona.
Estos cuatro
componentes principales son: El significado de
cada casa astrológica, el significado o
características de cada signo, el planeta
presente en cada casa, signo y la combinación de
ambos conjuntamente con el planeta y finalmente
los aspectos o ángulos que forman entre sí los
planetas y los planetas con las cúspides de
algunas casas.
El párrafo
anterior es de vital importancia entenderlo;
cada elemento señalado aparecen reflejados con
diferentes símbolos, y juntos constituyen el
esquema natal, horóscopo o mapa astral, que son
las diferentes denominaciones para un mismo
compendio y que es algo como esto:
Los números
del 1 al 12 son las casas astrológicas, la línea
horizontal representa el ascendente a la
izquierda que en este caso corresponde al signo
de Sagitario (el arquero, por eso se representa
como una flecha) y es el inicio de la casa I en
este ejemplo. Luego de Sagitario en el sentido
contrario a las agujas del reloj o a la derecha
aparecen en orden los signos de Capricornio
(macho cabrío), Aquarius (dos ondas de agua),
Piscis (dos peces), Aries (cabeza de cordero),
Tauro (cabeza de toro), Géminis (dos gemelos,
aquí coincide con el número 6 o casa VI), Cáncer
(cangrejo), Leo (león con su cola), Virgo
(virgen), Libra (balanza), Escorpión
(escorpión), completando los doce signos. Es
necesario que se aprendan de memoria el
significado de cada signo.
Luego del
círculo de los signos que representa 30 grados,
figura un círculo interior con treinta rayitas,
una rayita por grado, luego otro círculo con las
casas astrológicas con números del uno al doce.
Inmediatamente aparecen los signos de los
planetas a saber: Plutón aparece junto al número
doce, Neptuno en azul en la casa 2 y el signo de
Aquarius, Urano de verde junto al número dos. La
Luna en azul junto al número cinco, luego
Saturno en amarillo y Júpiter en rojo. Mercurio
junto al número siete, luego siguen Marte, Sol y
Venus, completando diez planetas. Para el caso
de la astrología, la Luna y el Sol se denominan
planetas para facilidad en su descripción.
Finalmente,
las líneas interiores representan las
angulaciones o aspectos entre los planetas.
Así hemos
aprendido a reconocer los símbolos, no los he
colocado aparte, a fin de familiarizar al que
desee estudiar, con algo real, ese esquema es el
llamado horóscopo y que proviene de hora, ha
sido calculado para determinado lugar, fecha y
hora.
Estas son
algunas características de los signos, los de
las casas ya las hemos dado.
ARIES:
Siempre con las restricciones ya señaladas en
todos los signos que describiremos, podemos
decir que los arianos son líderes natos, sin
embargo a menudo no terminan lo que empiezan.
Sus debilidades en salud corresponden a la
cabeza, dentición superior, problemas con la
nariz (sinusitis, rinitis), vista. Es un signo
de fuego y su palabra clave es Yo Soy.
El
microcosmos somos nosotros, y el macrocosmos el
universo, si imaginariamente hacemos que una
persona forme un círculo empezando con su cabeza
y cerrando el círculo con los pies,
encontraremos que los efectos patológicos son
exactamente correspondientes, tal como aparece
en el gráfico. Así, Aries tiene efectos sobre
enfermedades de la cabeza y el último signo
Piscis, sobre los pies. Los del signo
propiamente de Piscis presentan debilidad en los
pies, cansancio, pies planos, callosidades,
micosis, etc. Eso es lo que representa el
gráfico del hombre en círculo líneas arriba.
TAURO:
Son personas tercas, si no ganan empatan, nunca
pierden ni dan su brazo a torcer, sin embargo es
una cualidad su tenacidad y constancia a
oposición del signo de Aries. Es un signo de
tierra y por lo tanto estable. Su debilidad está
en la garganta. Si volvemos al comentario del
signo anterior podemos ver que el círculo
imaginario continua, de la cabeza a descendido
al cuello. Por lo tanto los hijos de Tauro deben
cuidarse la garganta y todo lo relacionado en
esta zona como amígdalas, tortícolis, etc.,
igualmente dentición inferior. Su palabra clave
es Yo Quiero.
GÉMINIS:
Su carácter es difícil por ser dos personas en
una. Ellos mismos frecuentemente no se
entienden. Mal aspectados pueden ser muy
volubles. Su debilidad está en los brazos,
pulmones, hombros. Son personas con mucho
pensamiento, su palabra clave es Yo Pienso.
CÁNCER:
Personas muy sensibles, se les tiene que
hablar con cuidado porque sino se resienten
fácilmente. Son muy intuitivas y sensibles por
su relación con la Luna. Su debilidad es el
estómago. Su palabra clave Yo Siento.
LEO:
Personas muy activas, les gusta el brillo. Son
orgullosos como bondadosos. Su palabra clave es
Yo Oso, les gusta enfrentar retos. Su debilidad
es el corazón y la columna vertebral.
VIRGO:
Son analíticos, criticones (constructivos o no),
devotos de la limpieza y el orden. Su palabra
clave es Yo Analizo, les gusta desmenuzar las
cosas pensándolas e investigando. Se deben
cuidar de los intestinos.
LIBRA:
Equilibrados, no les gusta los extremos. Son los
clásicos filósofos sonrientes. Buenos
negociadores para ambos bandos. Su palabra clave
es Yo Equilibro. Deben cuidar los riñones.
ESCORPIÓN:
Mordaces, irónicos, callados en su momento pero
demasiado hablantines y hasta pueden matar con
la palabra cuando se de el caso. Saben guardar
un secreto. Su palabra clave es Yo Callo. Deben
cuidarse de todo el sistema genital y
reproductor.
CAPRICORNIO: Su palabra clave es Yo Utilizo.
Siempre buscan la contraparte que les favorezca
a sus acciones, es decir no son desinteresados.
Deben cuidar la piel. Deben cuidar el exceso de
ahorro y la avaricia. Todo exceso es
contraproducente.
ACUARIO:
Su palabra clave es Yo se. Difícilmente admiten
que no saben, son personas que les gusta la
cultura en general. Buscadores de lo moderno,
odian la monotonía. Deben cuidar el sistema
nervioso y las articulaciones.
PISCIS:
Son a veces excesivamente nobles y fáciles de
engañar, aunque pueden llegar al extremo de la
indolencia o la excesiva compasión, ambos
extremos. Su palabra clave es Yo Creo. Deben
cuidar los pies.
Todos los
signos tienen sus palabras clave, su forma de
operatividad energética. Ninguna práctica
completa mística o esotérica es posible sin el
conocimiento de la astrología.
LOS PLANETAS:
Cada planeta tiene su influencia energética al
igual que los signos y las casas. El Sol y la
Luna se denominan planetas a fin de uniformizar.
A saber:
SOL:
Da energía, poder, rango, luz.
LUNA:
Expansión, masas, sensibilidad, repeticiones,
oscilaciones. En el ejemplo se encuentra en la
casa V, dando amores constantemente.
MERCURIO:
pensamiento, cultura, análisis, viajes,
comunicación, practicidad.
VENUS:
Amor, belleza, suerte, arte, prestigio. En el
ejemplo está en la casa VIII prolongando la
vida, dando fuerza para el sexo y magia.
MARTE:
fricciones, guerra, separaciones, impulso,
liderazgo. En el ejemplo se encuentra en la casa
VII dando fricciones constantes al matrimonio.
JÚPITER:
El benéfico mayor, en la casa en donde Júpiter
se encuentre nos irá mejor, protección,
prosperidad, ascensos. En el ejemplo está en la
casa VI ayudando con los subalternos, salud,
trabajo.
SATURNO:
El maléfico mayor. En la casa en donde se
encuentre es donde tendremos las mayores trabas
o escollos.
URANO:
Acontecimientos bruscos e inesperados,
electricidad, modernidad, genialidad. En el
ejemplo se sitúa en la casa II, dando golpes de
suerte en la parte económica.
NEPTUNO:
El engaño, ensoñamiento, mística, sueños
premonitorios, clarividencia, drogadicción. En
el ejemplo está en casa II, debiendo cuidarse de
estafas financieras, de proyectos sin base
sólida.
PLUTÓN:
Explosividad, ruptura, energía al máximo. En el
ejemplo esta en casa XII, dando depresiones
fuertes, enemigos secretos poderosos.
Es
conveniente que se puedan aprender los símbolos
de memoria, así como alguna vez aprendimos el
alfabeto para poder hacer poemas o conocimos los
colores para poder hacer hermosos cuadros. Con
la astrología dejaremos de ser analfabetos del
cosmos, nuestro verdadero hogar.
COMO SE
INTERPRETA UN ESQUEMA NATAL:
Entender todos los símbolos, conjugarlos, es la
base del "secreto" del buen astrólogo. Tal como
un abogado, ingeniero, economista, que usan las
reglas de sus respectivas leyes, así igualmente,
la astrología tiene sus leyes. Estas fueran
dictadas por el gran Morin de Villafrance. Las
leyes que presentamos corresponden al libro XXI
de la Astrología Gallicia, obra indispensable
para el estudiante serio.
Ninguna
profesión puede ejercerse sin bases que
conjuguen a todos los que la ejercen. Un abogado
no necesita las matemáticas como su diario
vivir, pero si sus volúmenes de constituciones,
leyes, procedimientos, etc. Igualmente los
matemáticos también necesitan teorías, las
principales fueron ideadas en cálculos no más
numerológicos que filosóficos. Asimismo, las
grandes obras son productos de los visionarios,
de aquellos que ven mucho más allá del común de
la gente, pero, que pueden traducirlo a algo
tangible. Esto, ocurrió con Morín de Villafrance.
Las leyes que
ha continuación enumeramos, mucho mas que
teorías, corresponden a la aplicación práctica y
son las siguientes:
PRINCIPIOS
FUNDAMENTALES
1. Todo
planeta produce efectos específicos diferentes
en cada una de las casas astrológicas.
Igualmente los signos zodiacales y las
estrellas.
2. En una
misma casa astrológica dada, cada planeta
produce efectos diferentes. Igualmente cada
signo zodiacal y cada estrellas.
3. Un mismo
planeta dado, produce otros efectos por su
conjunción con un planeta, otros por su
oposición, otros por su trígono, otros por su
cuadratura, etc.
4. Un aspecto
de igual forma, determina efectos diferentes
según que él provenga de un planeta o de otro
cualquiera.
5. Un mismo
planeta produce efectos de especie diferente
según que él sea señor de una casa astrológica o
de otra cualquiera.
6. Un lugar
del Primer Cielo que en la natividad de un
individuo ha sido ocupado por un planeta
cualquiera, manifiesta su actividad en el
sentido de las propiedades de este planeta con
respecto a este individuo durante toda su vida,
y si él ha sido ocupado en la natividad de otro
individuo por otro planeta cualquiera, él es
activo al mismo tiempo, en el sentido de las
propiedades de este otro planeta con respecto a
este individuo durante toda su vida.
De igual
manera, un mismo lugar del primer cielo, puede
simultáneamente constituir el Horóscopo en la
natividad dé un individuo y ejercer así su
acción sobre la vida y constitución de este
sujeto y en la natividad de otro, encontrarse
sobre la cúspide de otra casa y obrar así sobre
este otro sujeto en él sentido de las
significaciones adjudicadas a esta otra casa.
Esto que está
dicho aquí del cuerpo de los planetas, debe
aplicarse también a sus aspectos.
7. Todo
agente celeste obra solamente según la
naturaleza y la fuerza que les son propios.
8. La
extensión de los efectos particulares que puede
producir un agente celeste con respecto a un
individuo dado, está determinada por la
capacidad de este sujeto de recibir la impresión
y de reaccionar bajo esta impresión.
9. Un mismo
agente produce, en las mismas condiciones,
siempre los mismos efectos sobre un mismo
sujeto.
10. Cada casa
astrológica difiere por sus propiedades de toda
otra casa astrológica.
11. Todo
planeta difiere de los otros por su naturaleza,
o al menos por las propiedades activas de su
influencia.
12. Todos los
signos zodiacales difieren entre ellos o por su
naturaleza elemental o por las propiedades
activas de su influencia, o por las dos a la
vez.
13. Los
diferentes aspectos de un mismo planeta difieren
entre ellos por las propiedades o por su
potencia.
14. Todas las
estrellas no poseen la misma naturaleza ni las
mismas propiedades.
15. Las
diversas actividades astrales se combinan en el
sujeto sobre el cual ellas vienen a operar.
16. Un mismo
planeta, actuando conjuntamente con un mismo
signo zodiacal, produce siempre los mismos
efectos específicos, tanto el plano elemental
como sobre el de las influencias.
17. Dos
planetas no pueden producir cada uno los mismos
efectos en la natividad de un individuo, ni
tomados separadamente, ni por su reunión.
18. Un mismo
planeta puede producir, por su influencia,
efectos diversos sobre un mismo asunto.
19. Ningún
planeta produce, por su influencia, los mismos
efectos sobre los asuntos de especie diferente,
ni igualmente sobre numerosos asuntos de igual
especie.
20. Cuando un
planeta está situado fuera de su propia casa
celeste, él aduce una cosa en razón de su
posición en la casa astrológica que él ocupa, y
otra cosa en razón de la casa astrológica en la
cual él domina.
21. Un
planeta significa solamente una cosa en tanto
que él la efectúa.
REGLAS
GENERALES PARA LA INTERPRETACIÓN
22. Todo
planeta opera siempre conjuntamente con el signo
zodiacal en el cual él se encuentra.
23. Todo
signo zodiacal opera siempre bajo la dependencia
de la naturaleza y del estado celeste de su
señor, pero no siempre en razón de la
determinación local de éste.
24. Todo
planeta obra siempre bajo la dependencia de la
naturaleza y el estado celeste de su señor; más
frecuentemente, él opera también en razón del
estado terrestre de este último: en fin, en
cierta medida, él actúa todavía bajo la
dependencia de su "señor secundario".
25. Se debe
definir en primer lugar el ESTADO CELESTE de un
planeta como regulando la cualidad de sus
efectos; pero, su ESTADO TERRESTRE decidiendo de
su categoría. El estado celeste comprende como
elemento invariable la naturaleza esencial del
planeta propuesto y como elementos variables, la
naturaleza del signo zodiacal bajo el cual se
mueve, la naturaleza y el estado de su señor y
la cualidad de los aspectos que el recibe.
El estado
terrestre de un planeta consiste en su posición
con respecto al horizonte del lugar de
nacimiento; él se expresa por la presencia en
tal o cual casa astrológica.
26. Todo
planeta en estado celeste favorable es
considerado como benéfico en cualquier casa del
tema que él se encuentre. Sin embargo, Saturno y
Marte, aún en estado celeste favorable, pero en
casa astrológica funesta (VIII y XII,
parcialmente VII), producen efectos perniciosos.
Por el
contrario, todo planeta en estado celeste
desfavorable, en cualquier casa astrológica que
el se encuentre, actúa como maléfico. Esta
última circunstancia acentúa todavía el poder
maligno de planetas por naturaleza maléficos.
Todo planeta
en estado celeste mediocre tiende al medio entre
un benéfico y un maléfico.
La acción
benéfica de planetas benéficos por naturaleza y
por estado celeste, se manifiesta por la
producción directa del bien cuando ellos están
en casas felices; por la supresión del mal en
casas infelices.
La acción
maléfica de maléficos por naturaleza y por
estado, por la producción directa del mal en
casas infelices y por la supresión del bien en
casas felices.
27. Un
planeta está determinado hacia una significación
particular por su posición (*), por sus
dignidades esenciales, por sus aspectos y sus
antiscios y por sus conexiones con los otros
cuerpos celestes por medio de su dominación, de
sus aspectos y de sus antiscios.
Las analogías
naturales de los planetas sólo representan una
determinante enteramente general y no podrían
constituir nada de particular; sin embargo,
cuando estas analogías concuerdan con una
determinación particular accidental, ellas las
confirman. En el caso contrario, ellas ni las
invalidan ni las contrabalancean enteramente.
Los elementos
de determinación que encierra la conexión de un
planeta con otro son dos: 1) la naturaleza y las
analogías de este planeta, 2) la determinación
particular que caracteriza a éste en el tema
donde se presenta.
(*)Esta
determinante puramente local se aplica también a
los otros cuerpos celestes (estrellas y cometas)
y a los signos del zodíaco.
28. La
posición corporal constituye de todas las
determinantes la más potente; y después vienen
la dominación y los aspectos.
29. Desde el
punto de vista del efecto de los cuerpos
celestes tal cual este resulta de su
determinación particular, hay cuatro puntos para
observar: 1) éste puede realizar el objeto de
esta determinación; 2) puede impedir de
producirse; 3) una vez realizada, destruirla
nuevamente; 4) hacer que su realización devenga
para el sujeto una fuente de dicha o de
desdicha.
30. La
posición o dominación de un planeta en una casa
astrológica sólo designa a primera vista una
categoría de cosas o de accidentes que pueden
tocar o no al sujeto; pero a priori y por sí
misma ellas solo presagian la realización de
estas cosas. Su realización efectiva -o su
contrario depende de la naturaleza del planeta
que se encuentra en la casa donde se presenta, o
de la de su señor, y de su estado celeste: estos
mismos elementos deciden, llegado el caso, de la
cualidad y de la naturaleza de las cosas a
producirse.
MANERA DE
PROCEDER CUANDO UNA CASA ASTROLOGICA NO CONTIENE
NINGUN PLANETA
31. Cuando
una casa astrológica presentada no está ocupada
por ningún planeta se juzga de la realización o
no y de la cualidad de las cosas significadas
esencialmente por esta casa según la naturaleza
y el estado de su señor.
32. Es de
observar, sin embargo, que el Horóscopo tiene
una significan más fuerte con respecto a la vida
y a la constitución de la persona del sujeto que
su señor, si éste está ausente de la Casa I; los
aspectos que recibe el Horóscopo mismo son en
este caso más potentes que los que recibe el
señor. La misma observación se aplica al medio
cielo.
INDICACIONES
SUMINISTRADAS POR UN PLANETA OCUPANDO SOLO
CORPORALMENTE UNA CASA ASTROLÓGICA DADA
33. Cuando un
solo planeta ocupa corporalmente una casa
astrológica, éste es quien decide principalmente
de la realización o no y de la cualidad de las
cosas y accidentes significados por esta Casa;
con todo eso, su señor y partícipe.
34. Todo
planeta que posee por sí mismo una analogía con
las significaciones de la casa que él ocupa (o
en la cual domina) realiza las cosas o
accidentes así significados, sea en bien, sea en
mal, según la concordancia de su estado celeste
o la contrariedad que él experimenta. Si sus
analogías propias son contrarias a las
significaciones de la casa, ello impide o traba
más o menos la realización o destruye de nuevo
lo que ella ha producido primero, o se hace una
fuente de infortunio.
35. Un
planeta de naturaleza benéfica y de estado
celeste favorable, encontrándose en casa I, II,
III, IV, V, VI, VII, IX, X y XI (que constituyen
las casas denominadas felices) realiza las
ventajas significadas por la casa que el ocupa
corporalmente.
Aquí es
necesario observar siempre si y cómo, la
naturaleza y el estado celeste del planeta
concuerda con las significaciones de la casa.
36. Un
planeta benéfico por naturaleza, situado en una
casa astrológica feliz, pero contrario en su
acción por la naturaleza del signo zodiacal bajo
el cual se encuentra, o afligido por malos
aspectos, no realiza las ventajas significadas
por la casa, o al menos rodea esta realización
de dificultades, o hace emplear medios malos, o
limita la adquisición a una cantidad pequeña y a
una cualidad mala, o la vuelve poco durable, e
inútil más a menudo.
37. Un
planeta benéfico por naturaleza pero en estado
celeste mediocre en casa feliz, presagia la
realización de las cosas significadas por la
casa, con más certidumbre que si él está mal
dispuesto, pero hace esta realización igualmente
mediocre desde el punto de vista de la cualidad
y de la cantidad, como de la duración de las
cosas.
38. Un
maléfico por naturaleza en mal estado celeste y
en casa astrológica feliz, no realizará las
ventajas significadas por esta casa, sino más
bien, sólo impedirá que ellas se produzcan; y si
ellas se producen a pesar de todo, él hará de su
adquisición una fuente de infortunio.
39. Un
planeta maléfico por naturaleza pero en estado
celeste favorable y en casa astrológica feliz,
realizará el bien significado por esta casa, a
condición, sin embargo, de no experimentar
contrariedad el hecho de que los planetas
presenten una analogía con estas
significaciones. Pero aún sin esta
circunstancia, él sólo puede producir siempre
las ventajas imperfectas o las hace adquirir por
medios reprensibles, o con dificultad, o agrega
una desgracia a su continuación.
40. Un
planeta maléfico por naturaleza en estado
celeste mediocre y en casa feliz, ni da ni quita
nada, sino que solamente impide producir las
cosas buenas, sobre todo si él es contrario por
naturaleza.
41. Un
planeta benéfico por naturaleza y por estado
celeste pero en casa infeliz (VIII o XII)
suprime o suaviza los malos significados por
ésta. Debe ser considerado como parcialmente
infeliz la Casa VII en tanto que ella significa
también lucha y enemistad.
42. Un
planeta benéfico por naturaleza pero en mal
estado celeste y en VIII o XII, o siendo señor
de una de estas casas, situado corporalmente en
la otra, no impedirá ni las enfermedades más
peligrosas, ni una muerte violenta.
43. Un
planeta benéfico por naturaleza en estado
celeste mediocre en la casa VIII o XII, no causa
ni suprime los sucesos infelices que se
relacionan con estas casas, pero atenúan
solamente la cualidad y moderan la extensión.
Un planeta
maléfico por naturaleza en estado celeste
favorable, pero en casa infeliz, no suprime los
males significados por esta casa; es decir, no
impide que ellos se produzcan (a causa de su
malignidad natural); pero él hace que el sujeto
escape a ellos o él modera su intensidad (a
causa de su estado celeste favorable)
|