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El maestro Kutumi es el actual Director del Rayo
Dorado de la Sabiduría y la Iluminación después
que dejara el cargo el Maestro Lanto (actual
Director del planeta).
A partir de ahora debéis incrementar, aún más
que antes, las relaciones de carácter personal
entre todos vosotros, procurando compartir lo
más posible los tiempos libres en vuestra vida
particular. Esto facilitará la consolidación de
la armonía, lo que se reflejará en aquellos
trabajos ocultos en que funcionáis, como una
cabeza única que rige varios cuerpos. Compartid
también abiertamente vuestros problemas,
vuestras esperanzas, vuestras alegrías o
desventuras de la difícil y accidentada vida
física que cada uno va cumpliendo según su
destino kármico. Sin embargo, porque cada vez
más vuestros karmas individuales se desvanecen
para convertirse en karma colectivo, también los
problemas individuales deben, cada día más,
transformarse en problemas colectivos y las
victorias de cada uno considerarse victorias
colectivas.
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Así será en la Nueva Era y en un nivel aún mas
amplio, en todos los diversos colectivos
humanos.
Como precursores de esa nueva era debéis empezar
a imprimir entre vosotros sus principios. Cuidad
lo más posible y lo mejor posible de vuestros
vehículos físicos, evitando los riesgos de los
excesos que pueden ser aprovechados por los
hermanos de las sombras para infiltrarse en sus
ataques, la lucha que habréis de afrontar, como
voluntarios al servicio de la humanidad será
colosal. Si, en el plano físico, necesitáis de
las mayores precauciones para que las fuerzas no
os falten en los planos superiores los cuidados
deberán ser aún mayores. Por eso, y por respeto
para con los vehículos divinos que ocupáis a ese
nivel, debéis purificar vuestra mente por el
recto pensamiento y la recta acción; purificar
vuestra garganta con la recta palabra; purificar
vuestro corazón por el amor constante y total
(hasta por aquellos seres que os podrían causar
mayor repugnancia). Intentar encontrar, en todo
y en todos, la parcela divina que realmente
existe. Solo por este método podréis (cuando
abandonéis vuestros cuerpos densos durante la
noche a fin de entregaros a tareas superiores)
no dejar asida al cuerpo una parcela de vuestra
alma, presa de las impurezas allí existentes.
Haced esto por el Amor. Si mucho queréis ofrecer
mucho tendréis que exigiros a vosotros mismos.
Para todos, mi más vibrante bendición de Lux y
Amor...
KUTUMI
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